¿Cuándo conviene usar una terminal física y cuándo una virtual?

El mundo del cobro digital ha evolucionado, y hoy no todos los negocios necesitan un datáfono tradicional. Dependiendo de tu operación, podrías beneficiarte más de una terminal virtual. Pero ¿cuándo conviene una u otra?
Terminal física: para ventas presenciales y movilidad
Las terminales POS físicas (datáfonos) siguen siendo la opción ideal cuando:
- Atiendes en un local o punto fijo (cafeterías, tiendas, restaurantes)
- Participas en ferias, delivery o ventas en movimiento
- Tus clientes prefieren pagar con tarjeta física o sin contacto (NFC)
- Quieres imprimir recibos en sitio
Con soluciones como las de Neopayment, puedes contar con dispositivos modernos, portátiles, con conexión 4G/WiFi y soporte local.
Terminal virtual: para ventas digitales o remotas
Una terminal virtual te conviene si:
- Vendes en línea, por redes sociales o WhatsApp
- No tienes local físico pero igual necesitas cobrar con tarjeta
- Quieres recibir pagos sin invertir en hardware
- Buscas enviar links de pago o usar formularios personalizados
Las terminales virtuales, como las que ofrece Neopayment, permiten cobrar desde cualquier dispositivo con internet. Además, integran validaciones de seguridad (3D Secure, tokenización) y se adaptan a tu marca.
¿Y si necesito ambas?
Muchos negocios combinan las dos; terminal física para el mostrador y virtual para cobros a distancia o canales digitales. Lo importante es tener una solución que te permita escalar, centralizar y monitorear todo desde un mismo panel.
La realidad es que no se trata de elegir una sola opción, sino la que más se ajusta a tu operación y crecimiento. En Neopayment te ayudamos a identificar la mejor alternativa (o combinación) para que cobres sin fricciones, de forma segura y adaptada a tu realidad.


